La Fundación Paz sin Fronteras celebra la adopción el 25 de enero de 2016 por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de la resolución 2261, mediante la cual se establece una operación política de observadores no armados de un año de duración para participar en la verificación del alto el fuego y el desarme entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Además, la Fundación acoge con satisfacción la aprobación, el 27 de enero 2016 por la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en Quito (Ecuador) de la Declaración Especial de apoyo al Proceso de Paz en Colombia por la cual todos los países de América Latina se comprometieron a contribuir a la Misión.

En este ambiente de paz en Colombia, la Fundación se enorgullece de que su Constitución Política de 1991 haya proclamado en su artículo 22 que “La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”. Sin embargo, la Constitución no incluyó en su artículo 85 la paz como un derecho fundamental, el cual pueda ser exigible de manera inmediata ante el gobierno local, regional o nacional.

En 1992, la Corte Constitucional concluyó que este tipo de derechos sólo tienen un carácter proclamatorio debido a las dificultades existentes para su eficacia jurídica. En 2000, la Corte añadió que la paz no es un derecho propiamente, sino una regla de conducta que inspira a todos los colombianos. Finalmente, en 2006 la Corte concluyó que la paz debe ser concebida como un objetivo final el cual debe ser realizado de manera progresiva por el Estado.

Por tanto, de conformidad con el Secretario General de las Naciones Unidas el derecho a la paz sería parte integral del llamado «enfoque de la promoción de la paz y el diálogo entre culturas y religiones basado en los derechos», en su vertiente destinada a promover los valores de la tolerancia, la solidaridad, diversidad cultural y diálogo.

Por último, la Fundación Paz sin Fronteras quiere elogiar los esfuerzos desplegados por todas la partes en el marco de los Diálogos de Paz de la Habana (Cuba) y además, quiere reiterar su absoluto apoyo a Costa Rica, por su liderazgo y participación en la adopción por consenso de una Declaración sobre el derecho a la paz dentro de las Naciones Unidas.

La humanidad espera que en el año 2016 un fuerte mensaje de paz procedente de América Latina ilumine a todo el mundo gracias a la adopción de importantes acuerdos a nivel global y que un proceso de reconciliación entre todas las partes sea capaz de crear nuevos paradigmas para la convivencia humana y la comprensión mutua. En este ejercicio será necesario promover el perdón, la verdad y la justicia.

En este tema, Nelson Mandela dijo: “La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”.