El 10 de marzo de 2017, la Associazione Comunita Papa Giovanni XXIII formuló una declaración oral en nombre de un grupo de ONG en el 34º período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos dedicada a la reciente aprobación de la Declaración sobre el Derecho a la Paz.
Este grupo de ONG subrayó que formulaban esta declaración para celebrar la adopción de la reciente Declaración sobre el Derecho a la Paz por parte del 71ª periodo de sesiones de la Asamblea General en Nueva York, el 19 de diciembre de 2016. Lamentablemente, la resolución A/RES/71/189, en la cual se adjunta la Declaración, no alcanzó el consenso, ya que se adoptó por votación, con 131 países a favor, 34 en contra y 19 abstenciones. La nueva declaración declara: “Toda persona tiene derecho a disfrutar de la paz de modo que todos los derechos humanos sean promovidos y protegidos y el desarrollo plenamente realizado”.
Según ellos, con esta declaración, la paz se convierte en un derecho humano universal e inalienable claramente indivisible, interdependiente e interrelacionado con todos los demás derechos humanos. La paz, el arreglo pacífico de las controversias y el desarrollo de las relaciones amistosas entre las naciones son los fundamentos del marco jurídico internacional, tal como se afirma en el Preámbulo y en el Art. 1 de la Carta de las Naciones Unidas.

Añadieron que en el mundo de hoy, devastado por una “tercera guerra mundial fragmentada”, donde prevalecen los conflictos armados, el odio y la pobreza, el reconocimiento por una abrumadora mayoría de Estados de que “todas las personas tienen el derecho a disfrutar de la paz” envía un mensaje muy necesario de paz y esperanza a la humanidad y en particular a los jóvenes y las generaciones futuras.
Para ellos, esta Declaración sobre el Derecho a la Paz es un paso más en la dirección correcta, pero no es el final. No podemos detenernos aquí. Ahora es necesario adoptar medidas adecuadas para aplicar el derecho a la paz, promoviendo en primer lugar, en todos los niveles, una cultura de paz y la no violencia. Los Estados deben apoyar el desarrollo de las infraestructuras para la paz a fin de poner en práctica y realizar el derecho a la paz.
Por último, hicieron un llamamiento a todos los Estados Miembros, que son los principales responsables del orden internacional, a hacer un esfuerzo aún mayor para garantizar la paz en el mundo, respetar la dignidad humana y los derechos humanos, proteger a todas las personas, y lograr un desarrollo más equitativo y sostenible. Como el Secretario General Antonio Guterres declaró el 1 de enero de 2017: “Hagamos del 2017 un año para la paz”.
La declaración fue formulada por la Asociación Comunita Papa Giovanni XXIII en nombre de las siguientes organizaciones de la sociedad civil:

American Association of Jurists

Association Points-Coeur

BADIL Resource Centre for Palestinian residency and refugee rights

Foundation Gaia

International Association of Peace Messenger Cities

International Organization for the Elimination of All Forms of Racial Discrimination (EAFORD)

International Volunteerism Association for Women Education Development (VIDES)

Istituto Internazionale Maria Ausiliatrice delle Salesiane di Don Bosco (IIMA)

Make Mothers Matter

Marist International Solidarity Foundation (FMSI)

New Humanity

Nonviolent Peaceforce

ONG Hope International

Pax Christi International

Planetary Association for Clean Energy (PACE)

Teresian Association

The Scalabrini International Migration Network (SIMN)

United Network of Young Peacebuilders (UNOY)

Women’s World Summit Foundation (WWSF)

World Union Catholic Women