D.OrtegayGasset

D. Ortega y Gasset es considerado como uno de los filósofos españoles de la primera mitad del siglo XX que más influencia han ejercido en España y fuera de ella. Con un estilo literario, lleno de metáforas y frases ingeniosas, pretendió hacer filosofía en un lenguaje próximo al del Quijote, lo que le permitió llegar al público en general.

En julio de 1938 escribió para la revista “El Siglo Diecinueve” de Londres la famosa reflexión titulada “En cuanto al pacifismo…”, en la cual expuso de manera magistral las bases ético y legales sobre las cuales debería construirse la paz mundial.

Sobre esta larga aspiración de la humanidad, D. Ortega y Gasset dijo que la paz es el derecho como forma de trato entre los pueblos. Añadió que el pacifismo usual daba por supuesto que ese derecho existía, que estaba ahí a disposición de los hombres y que solo las pasiones de estos y sus instintos de violencia inducían a ignorarlo. Pues esto es gravemente opuesto a la verdad, concluyó.

Según este pensador, para que el derecho o una rama de él, exista es preciso que se den las siguientes condiciones: 1. Que algunos hombres, especialmente inspirados, descubran ciertas ideas o principios de derecho; 2. La propaganda y expansión de esas ideas de derecho sobre la colectividad en cuestión; 3. Que esa expansión llegue de tal modo a ser predominante, que aquellas ideas de derecho se consoliden en forma de opinión pública.

Acaba diciendo, que solo entonces, podemos hablar, en la plenitud del término de derecho, es decir, de norma vigente. Añade que no importa que no haya legislador, no importa que no haya jueces.  Si aquellas ideas señorean de verdad las almas, actuaran inevitablemente como instancias para la conducta a las que se puede recurrir. Y esta es la verdadera sustancia del derecho.

Partiendo de esta visión integradora de la paz, la Fundación Paz sin Fronteras consiguió junto a otras organizaciones de la sociedad civil y gobiernos que el pasado 19 de diciembre de 2016 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptara una Declaración sobre el Derecho a la Paz. Este hito histórico para el pacifismo se ha inspirado en el pensamiento de D. Ortega y Gasset, cuando ya unos meses antes del inicio de la segunda Guerra Mundial se atrevió a soñar con que un día la paz se reconociera como un derecho universal.

Sin embargo, ahora que la paz ya ha sido declarada por las Naciones Unidas como un derecho, la aspiración de Paz sin Fronteras es seguir haciendo posible que la visión de D. Ortega y Gasset se expanda a lo largo de todo el mundo, hasta que un día dicha visión forme parte intrínseca de la opinión pública mundial y todos los gobiernos del mundo apoyen este derecho como un medio de eliminar progresivamente las guerras y los conflictos sobre la faz de la tierra.