D. Vicente Blasco Ibáñez (29 de enero de 1867 – 28 de enero de 1928) fue un periodista, político y novelista español de diversos géneros, cuya fama internacional en el mundo angloparlante procede de la adaptación de sus obras en diversas películas producidas en Hollywood. A lo largo del año 2017, se están organizando diferentes actividades en España para conmemorar el 150 Aniversario de su nacimiento.

Sus obras muestran la influencia del Naturalismo, el cual probablemente habría asimilado a través de la lectura de Émile Zola. Uno de sus mayores éxitos personales provino de su novela titulada “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” de 1916, la cual cuenta una enmarañada historia de dos yernos, uno francés y el otro alemán, de un terrateniente argentino, que se encuentran luchando en lados opuestos en la Primera Guerra Mundial.

Su traducción inglesa de 1918 por Charlotte Brewster Jordan se convirtió en la novela más vendida en los Estados Unidos en 1919 según Publishers Weekly, quien la saludó como “una historia magníficamente humana contada por un genio”. La novela fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas del siglo XX publicadas en España.

En la novela, Tchernoff, uno de los protagonistas, describe la bestia del Apocalipsis, y los cuatro jinetes que la preceden: la Peste (o Conquista), la Guerra, la Hambruna y la Muerte. Al final de la novela, cuando Marcelo Desnoyers, otro protagonista, está en la tumba de su hijo Julio, destaca que “no había justicia y que el mundo estaba gobernado por el azar ciego”, y tiene una visión de los Cuatro jinetes, amenazando con pisotear la tierra una vez más: “Todo lo demás era un sueño, los cuatro jinetes eran la realidad…”.

La parte I de la novela termina con la declaración “Empezaba el suplicio de la humanidad bajo la cabalgada salvaje de sus cuatro enemigos”. En particular, S. Vicente Blasco evocó los efectos de la guerra sobre los seres humanos de la siguiente manera:

«Y la cabalgada furiosa de los cuatro jinetes pasaba como un huracán sobre la inmensa muchedumbre de los humanos. El cielo tomaba sobre sus cabezas una penumbra lívida de ocaso. Monstruos horribles y disformes aleteaban en espiral sobre la furiosa razzia, como una escolta repugnante. La pobre humanidad, loca de miedo, huía en todas direcciones al escuchar el galope de la Peste, la Guerra, el Hambre y la Muerte. Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, se empujaban y caían al suelo en todas las actitudes y gestos del pavor, del asombro, de la desperación. Y el caballo blanco, el rojo, el negro y el pálido los aplastaban con indiferencia bajo sus herraduras implacables: el atleta oía el crujido de sus costillajes rotos, el niño agonizaba agarrado al pecho maternal, el viejo cerraba para siempre los párpados con un gemido infantil »

En el contexto actual de la realidad internacional, en los que la guerra y los conflictos siguen perturbando la vida de la humanidad, la Fundación Paz sin Fronteras quiere rescatar la figura de D. Vicente Blasco Ibáñez y la descripción que realiza sobre este doloroso y letal fenómeno. Lamentablemente, en el siglo XXI los cuatro jinetes siguen pisoteando la cabeza de una humanidad aterrorizada y envenenando a los soldados heridos en el campo de batalla.