El 23 de octubre de 2017, el King’s College de Londres presentó en el Palacio de las Naciones (Ginebra) un estudio titulado «El arte del “soft power” (poder blando): un estudio de la diplomacia cultural en la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra» en el que explora cómo los diplomáticos utilizan el arte y la cultura como una especie de poder blando.

Según este estudio, actualmente no existe consenso sobre el significado preciso de los términos diplomacia cultural y poder blando. El científico político Milton C. Cumming define la diplomacia cultural como “el intercambio de ideas, información, arte y otros aspectos de la cultura entre las naciones y sus pueblos con el fin de fomentar el entendimiento mutuo”. Esta definición de diplomacia cultural incorpora un sentido de reciprocidad, apertura y disposición para aprender de los demás.

Por el contrario, Joseph Nye define el poder blando como la capacidad “de influir en el comportamiento de los demás para obtener los resultados que uno quiere”. Esta terminología está en contraste con el llamado poder duro, cuyas herramientas tradicionales son las armas, las municiones, los ejércitos y las sanciones económicas.

Los académicos han mostrado persistentemente poco interés en examinar las muchas expresiones del poder blando, a pesar de las afirmaciones de que este poder puede reducir el riesgo de terrorismo, mejorar la seguridad nacional, facilitar la paz y la reconciliación y evitar la erosión de la confianza mutua.

La Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (ONUG) dispone de una vasta colección de arte creada a lo largo del tiempo a través de obsequios, legados y restos de exhibiciones temporales. A día de 2017 podemos confirmar que existen actualmente 2.163 objetos en la colección. El Palacio de las Naciones y sus jardines están repletos de pinturas, tapices y esculturas, incluidas obras monumentales las cuales transmiten el espíritu y la misión de las Naciones Unidas.

La ONUG es uno de los cuatro centros de la diplomacia multilateral y cooperación dentro de las Naciones Unidas. El centro de Ginebra se centra específicamente en cuestiones relacionadas con los derechos humanos, la salud pública, los refugiados, la propiedad intelectual, las relaciones laborales, la paz y la reconciliación. En este sentido, la ONUG es un excelente laboratorio para hacerse preguntas más amplias sobre el papel del arte y la cultura en la política exterior.

El Programa de Actividades Culturales, facilitado por la Secretaría de la ONUG, se desarrolló en el contexto de la Agenda Global para el Diálogo entre Civilizaciones. Además de ser una celebración de la diversidad, el Programa proporciona un foro idóneo para la interacción entre personas de diferentes tradiciones y orígenes. A través de este Programa, la ONU busca difundir el mensaje de que todos los seres humanos estamos unidos por nuestra humanidad común.