Esfera

Paul Howard Manship (24 de diciembre de 1885 – 28 de enero de 1966) fue un escultor estadounidense. Creó piezas de carácter mitológico en un estilo clásico, lo cual le convirtió en un elemento importante del movimiento Art Deco. Es bien conocido por sus grandes contribuciones públicas, incluyendo el emblemático Prometeo en el Rockefeller Center. También es conocido por diseñar la versión moderna del sello oficial de la Ciudad de Nueva York.

Los terrenos del Palacio de las Naciones, la cual es sede actual de la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, contienen muchos objetos de arte donados por los Estados Miembros. La Esfera Celestial en el Parque Ariana del Palacio de las Naciones es la más conocida entre ellas. La enorme Esfera Celestial, de más de cuatro metros de diámetro, es obra del escultor Paul Manship. Fue donada por la Fundación Woodrow Wilson a lo que entonces era el edificio de la Sociedad de Naciones. Conocida también como la Esfera Memorial Woodrow Wilson del Palacio de las Naciones, es hoy un símbolo de la Ginebra internacional y de Ginebra como centro de diálogo y paz.

La Esfera se apoya en las espaldas de cuatro tortugas, cuyos modelos fueron tomados de las puertas del zoológico del Bronx de Nueva York. A su vez descansan sobre un zócalo escalonado que lleva una representación del “mar celestial” chino (Hai Shui Jiang Ya). Las tortugas representan la tortuga china de la inmortalidad (Ao), un símbolo auspicioso de los tiempos Tang. Los otros signos del zodiaco provienen de las principales civilizaciones del mundo, tanto del pasado como del presente.

Manship describió esta esfera de la siguiente manera:

“La representación de las constelaciones celestiales deriva de Babilonia y Asiria: los griegos y los latinos añadieron sus nombres y dieron a las constelaciones un significado local en algunos casos, pero yo he querido adherirme lo más cerca posible a las formas antiguas. Así, la estrella, Aldebarán, que representa el ojo de Tauro, dicta el carácter del diseño, como es también el caso de Regulus, el Corazón de Leo, y así con todas las demás constelaciones. Las formas y actitudes de las figuras se han hecho para corresponder en primer lugar con las posiciones y los significados de los propios emblemas. Después de eso, la interrelación de las constelaciones fue diseñada para crear un conjunto armonioso”.

La instalación de la esfera tuvo lugar en septiembre de 1939. No hubo ceremonia, ni celebración: era el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Aquí encontramos un extracto de la Fundación Wilson sobre la inauguración:

“Un silencio total, una soledad completa; no se celebraría la gran ceremonia prevista en el vigésimo período de la Asamblea. Sólo pasaron unos cuantos visitantes y un puñado de norteamericanos, particularmente interesados, observaron cómo los italianos instalaban la gran esfera, símbolo de la armonía universal, en el lugar de honor”.

Hoy en día, la Esfera Celestial se encuentra en el Palacio de las Naciones. Sirve como vivo recordatorio, evocando la idea de que a pesar de todas las diferencias culturales y religiosas existentes, todos somos habitantes de un mismo planeta de la galaxia, la tierra. Ha llegado el momento de pensar en términos de Pax Universalis y no de otros tipos de Pax. Una de las condiciones necesarias para conseguir una Pax Universalis es el diálogo orientado a la acción, basado en los valores humanos comunes y los ideales de las Naciones Unidas.

Fuente: Paz sin Fronteras