El 11 de julio de 2019, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, con base en Ginebra, adoptó la resolución A/HRC/41/L.2 sobre la “Promoción del derecho a la paz” por mayoría de sus estados miembros, dando así seguimiento a los trabajos realizados por la Asamblea General, la Comisión de Derechos Humanos y el Consejo de Derechos Humanos en los últimos años.

Sobre la base de la Declaración sobre el Derecho a la Paz, adoptada por la Asamblea General en su resolución 71/189, de 19 de diciembre de 2016, el Consejo de Derechos Humanos “recuerda que toda persona tiene derecho a disfrutar de la paz de tal manera que se promuevan y protejan todos los derechos humanos y se alcance plenamente el desarrollo”.

Además,  “destaca que los Estados deben respetar, aplicar y promover la igualdad y la no discriminación, la justicia y el estado de derecho y velar por erradicar el temor y la miseria, como medio para consolidar la paz” y también, “reconoce que la paz no es solo la ausencia de conflictos, sino que también requiere un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento mutuo y de cooperación”.

La resolución da la bienvenida a la celebración el 14 de junio de 2018 del taller sobre el derecho a la paz en el que los participantes debatieron sobre la implementación de la Declaración sobre el Derecho a la Paz.

En dicho taller participaron como ponentes el antiguo Presidente Relator del Grupo de Trabajo intergubernamental sobre el derecho a la paz, la UNESCO, la Universidad para la Paz y la Fundación Paz sin Fronteras, entre otros. Las conclusiones del taller se recogieron en el informe preparado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el cual fue presentado ante el pleno del Consejo de Derechos Humanos en septiembre de 2018.

Sobre la base de los trabajos preparatorios, la resolución del Consejo de Derechos Humanos hace un llamado a los Estados, las Naciones Unidas, los organismos especializados y la sociedad civil para que adopten medidas sostenibles y apropiadas en la aplicación de la Declaración sobre el Derecho a la Paz de 2016. En particular, la resolución centra su atención en la labor de la UNESCO y la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas en el campo del derecho a la paz.

Entre dichas medidas destacan la creación de zonas de paz en todo el mundo basadas en el respeto de los principios y normas del derecho internacional y en la igualdad de derechos y justicia para todos, de conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Y en esta dirección, la resolución pide a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que preste la debida atención al derecho a la paz en su labor, incluso en sus actividades destinadas a conmemorar el 75º aniversario de las Naciones Unidas.