El 16 de mayo de 2019, Paz sin Fronteras organiza junto a la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas y el Departamento de Actividades Culturales de la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra una demonstración del arte marcial japonés del Aikido.

Este evento coincide con el Día Internacional para la Convivencia en la Paz, declarado como Día Internacional por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 8 de diciembre de 2017. Ese Día tiene como objetivo movilizar los esfuerzos de la comunidad internacional para promover la paz, la tolerancia, la inclusión, el entendimiento y la solidaridad. Además, busca mantener el deseo de vivir y actuar juntos, unidos en las diferencias y la diversidad.

Este Día de la ONU coincide con la fecha del nacimiento de Buda y el Día Internacional de la Luz de la UNESCO.

Teniendo en cuenta que también conmemoramos los 100 años de la Sociedad de las Naciones y el nacimiento del multilateralismo global, este tipo de eventos es más necesario que nunca para reafirmar los principios de cooperación y diálogo internacional y destacar el papel clave desempeñado por las Naciones Unidas.

La razón para organizar una demostración de Aikido por primera vez en la ONU se debe a que su práctica, entre otras artes marciales, puede ayudarnos a construir un mundo sostenible basado en la paz, la solidaridad y la armonía. De ello se deduce que para preservar los beneficios obtenidos por el multilateralismo, los cuales se basan en el diálogo y la cooperación entre las naciones, el mundo necesita fomentar el entendimiento mutuo a través de la diplomacia para la paz y el deporte, incluidas las artes marciales.

Como visionarios, los padres fundadores de la UNESCO declararon en 1945, inmediatamente después del final de la Segunda Guerra Mundial, que teniendo en cuenta que las guerras comienzan en las mentes de los hombres y las mujeres, es en las mentes de los hombres y las mujeres que deben construirse las defensas de la paz. En este sentido, la práctica del Aikido es una forma de educación hacia el respeto, la confianza en sí mismo y la solución pacífica de las controversias.

La paz empieza en nuestra mente y, por tanto, es a través de la educación que podemos crear un mundo mejor.

El fundador de Aikido, el japonés Morihei Ueshiba o-Sensei, dijo en 1920: « No quiero convertirte con mi Aikido en el campeón de la lucha, sino en el campeón de la paz mundial ». Debido a que el Aikido es un arte marcial completo y no un deporte de combate, esta práctica no es violenta y competitiva. La práctica del Aikido no funciona si quieres dominar al atacante por la fuerza.

Dado que este Día Internacional invita a los países a promover la reconciliación para garantizar la paz y el desarrollo sostenible, el Aikido es una buena práctica y un ejemplo en este sentido.