En 1997, D. Miguel Bosé fue nombrado por la UNESCO “Artista por la Paz”, en reconocimiento a su trabajo en el campo de la tolerancia y las libertades. Este decisión fue tomada por su entonces Director-General de la UNESCO, D. Federico Mayor Zaragoza. Desde entonces, D. Miguel Bose ha apoyado activamente los valores de la UNESCO, tales como el diálogo, la cooperación y la comprensión mutua entre las naciones y los pueblos.

Tras la adopción de la Declaración sobre el Derecho a la Paz por el Consejo, la Fundación Cultura de Paz, fundada por D. Zaragoza, formuló una declaración en la que concluye que para promover el derecho a la paz es imperativa la implementación de la Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, que centra su atención en la seguridad humana y la erradicación de la pobreza, desarme, educación, desarrollo, medio ambiente y protección de grupos vulnerables, los refugiados y los migrantes.

La declaración añade que en el nivel de aplicación, la Declaración reconoce el papel crucial de la UNESCO que, junto con las instituciones internacionales y nacionales de educación para la paz en todo el mundo promoverán al espíritu de tolerancia, diálogo, cooperación y solidaridad. Para ello, la Declaración reconoce en su sección dispositiva que la “Universidad para la Paz debería contribuir a la gran tarea universal de educar para la paz a través de la docencia, la investigación, la formación de posgrados y la divulgación del conocimiento”.

Finalmente, la Fundación concluye diciendo que la iniciativa de la UNESCO que en 1997 convocó a los Estados miembros para discutir un proyecto de Declaración sobre el Derecho Humano a la Paz se hará pronto realidad en el marco de la Asamblea General.

En su declaración formulada ante el Congreso Mundial sobre el Desarme, organizado por la Oficina Internacional de Paz el 30 de septiembre de 2016 en Berlín, D. Zaragoza reafirmó que «la paz es un derecho…. El derecho a la paz está cerca de su aprobación por la Asamblea General de las Naciones Unidas».